martes, 6 de marzo de 2012
EL PLACER DE APRENDER Y ENSEÑAR
Es una frase bonita, con sentido. La verdad que me ha gustado y la quiero compartir con vosotros.
Aprender es un placer porque como bien sabéis el saber no ocupa espacio, y todos alguna vez hemos experimentado la grata sensación de aprender cosas que nos llamen la atención, que nos sirvan para nuestro trabajo, para nuestra VIDA, y así poder mejorar uno mismo día a día.
Enseñar es más placentero aún, porque puedes compartir aquello que sabes y que has aprendido, y así formar en conocimientos a otras personas, compartir y ver la satisfacción y el enriquecimiento que puedes causar a los demás a través de tu enseñanza.
Durante toda nuestra vida estamos en constante aprendizaje a través de la escuela, familia, amigos, universidad, en general de la sociedad, y todo ello hace que nos vayamos desarrollando a la vez que aprendemos el funcionamiento de la sociedad en la que vivimos.
Cada día aprendemos más cosas nuevas que enriquecen nuestro conocimiento, unas más importantes que nos interesan más, otras menos, pero todas ellas van formando nuestra propia estructura de conocimiento.
En el punto que ahora me encuentro como Educadora Social y futura Psicopedagoga con suficientes competencias como para además de seguir aprendiendo, poder enseñar; puedo decir que es una satisfacción enorme poder enseñar a los demás lo que uno ya sabe, para así, poder ayudar a que esa persona también desarrolle su propio conocimiento.
En la actualidad, aun no he trabajado como educadora, pero recuerdo como si fuera ayer el día que durante mi periodo de prácticas como educadora social enseñé a una niña con retraso mental a atarse los zapatos. Tras varios días enseñándola, el momento en el que ella sola lo consiguió por primera vez fue realmente placentero para mi, nunca lo olvidaré.
Para finalizar, decir que constantemente las personas aprendemos unas de otras a través de la observación, consejos, experiencias vividas, no hace falta tener una formación académica para poder enseñar. Un claro ejemplo sería hablar de nuestros abuelos, que tan buenos consejos nos dan a la hora de como vivir la vida. Cada conversación con ellos es un amplio abanico de experiencias que han vivido, con las que han aprendido mucho, y con las que nos aconsejan y enseñan para que nos vaya bien y actuemos correctamente en nuestra vida.
Sin más, buenas noches.
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