El otro día en clase de Diagnóstico la profesora nos recomendó ver un video titulado “El circo de las mariposas”. Hoy al tener un ratito libre lo he recordado y me he puesto a verlo. Me ha parecido una muy buena entrada para el blog, ya que recoge muchos temas con los que nosotros trataremos en un futuro, y me gustaría poderlo compartir con vosotros, ya que es un vídeo que solo dura 20 minutos y es digno de ver.
Ninguno de nosotros está exento de la posibilidad de quedar discapacitado, ya sea por un accidente o por una enfermedad. Esto da temor y, seguramente, la simple contemplación de una eventualidad de este tipo, nos da escalofríos.
No obstante, pensar en esa posibilidad, nos ayudaría a entender el proceso de adaptación que vive toda persona con capacidades diferentes a esa nueva realidad angustiante, y los desafíos que enfrenta para salir airoso de ella.
El circo de la mariposa es un cortometraje protagonizado por Nick Vujicic, un hombre sin brazos ni piernas que es expuesto como una abominación de la naturaleza en un circo. Un día tiene un encuentro con el director del circo de las mariposas, un circo en el que los miembros no muestran sus diferencias sino sus talentos. Will decide unirse a este circo y descubre que con perseverancia puede llegar a ser algo más que un títere mostrado para la burla de los demás sino como un miembro más de la sociedad capaz de hacer lo que se proponga. Es un bonito ejemplo de superación personal y de empatía.
Este circo lleva la educación por donde pasa, educación para vivir; aprender y mejorar uno mismo en sus posibilidades, que son enormes para todos nosotros si nos lo proponemos.
La historia constituye una magnífica lección de superación, las dificultades que presentan los personajes nos brindaran una estupenda coartada para abandonar, ya que algunos problemas pueden llevarnos a circunstancias desagradables y hacernos sentir mal. Nadie elige voluntariamente la discapacidad, ni quiere retroceder y deteriorar su situación, pero si esto sucede por qué estar tan seguros de que tendríamos que sentirnos mal, por qué no tener la seguridad, por el contrario de que podemos afrontar las dificultades, sobreponiéndonos a ellas y consiguiendo, a pesar del retroceso, un sentimiento positivo de plenitud. Cada persona es como es, pero todas debemos de tener instinto de superación, y alcanzar la mayor autonomía posible. Debemos dejar de ver los problemas que nos pone la vida como simples obstáculos, y darnos cuenta que son oportunidades valiosas para aprender otras cosas nuevas.
No todos recuerdan que, por ejemplo, los ciegos pueden pintar cuadros, o los sordos participar en un coro. La tarea de trabajar sobre sus capacidades, que todo el mundo las tenemos, y no sobre sus incapacidades, es muy difícil, pero no imposible. A cada uno de nosotros nos lleva tiempo desarrollarnos, ser lo más autónomos que se pueda… y dependiendo de la persona, le llevará más tiempo o no.
Sería bueno que supiéramos perder, pero no adoptar una actitud conformista, sino de superación, ya que luchando todo se consigue. Es si no sabemos perder, cuando no podremos aceptar una nueva situación como una discapacidad, una situación que cambia a peor, pero de la que podemos sacar partido para otras cosas, y por lo que debemos superarnos a nosotros mismos, y luchar para conseguir lo que nos propongamos.
En el entorno educativo, cuando trabajemos con niños debemos de enseñar a éstos a perder, ya que se dan casos en los que niños pierden constantemente por diversos motivos y tenemos que enseñar que perder no es igual a conformarse, que uno pierde y puede seguir superando dificultades y que ciertas limitaciones no hacen a una persona más o menos feliz. Debemos superarnos individualmente y fomentar todas nuestras potencialidades.
En mi opinión, una de las situaciones más graves en la problemática de la discapacidad es que la sociedad convierte a estas personas en imposibilitadas, y esto, para nada es así. Lo que más limita, no es la pérdida de la capacidad, sino la actitud con que la persona sepa afrontarla, y para ello se necesita mucha ayuda, tanto de familiares, amigos, profesionales, y ser todos un solo conjunto con el único objetivo de ayudar a la persona, para que logre el pleno desarrollo de sus capacidades. Como en el vídeo se escucha : “Mientras más grande sea la lucha, más grande será el triunfo”, por lo que todos deberíamos tener en cuenta este consejo.
Para finalizar decir, que muchas veces la mejor ayuda es simplemente acompañar con cariño y dejar que sea la mariposa (cada niño es una mariposa) la que vuele por sí misma.
Me ha emocionado mucho leer tu entrada, ya que muchas veces no somos conscientes de los ejemplos de superacion que tenemos a nuestro alrededor y nosotros simplemente nos quejamos. Gracias por hacerme reflexionar!!
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