Hemos comenzado a ver en clase el modelo clínico o counselling. Tenía una vaga idea de lo que significaba, y la verdad que es algo muy importante para mi futuro como orientadora, ya que a través de este modelo ayudaremos a las personas a resolver sus conflictos, satisfacer sus necesidades, y así poder formar parte de su propio desarrollo y maduración personal.
El modelo clínico también se conoce como counselling o atención individualizada. Este modelo se concentra en la entrevista como el procedimiento característico para afrontar la intervención directa e individualizada. Se centra, básicamente, en la relación personal orientador-orientado, tutor-alumno, orientador-padres y tutor-padres. Esta relación de ayuda tiene como objetivo prioritario el satisfacer las necesidades de carácter personal, educativo y socio-profesional del individuo. Esta relación, si bien es eminentemente terapéutica, puede también tener una dimensión preventiva y de desarrollo personal (Fossati Marzá, Renzina y Benavent Oltra, José A.).
Ahora entiendo que el counselling se produce cuando una persona establece una relación “consciente” con otra, ayudándole a explorar en aquellas cosas que el otro concibe como algo que le preocupa, o por lo que necesita ayuda. Este, a través de la verbalización y exploración de los asuntos que le preocupan, quizá pueda obtener una visión más fluida de aquellas cosas por las que se siente amenazado, ya que indaga por sí mismo (con un empujoncito) en aquello que le parecía oscuro. O quizá descubra que los sentimientos que le producen esas sensaciones son producto de un determinado estado construido por sus experiencias y asociaciones que producen determinadas categorías mentales (diferentes en cada sujeto), que le hacen sentir una cosa u otra, diferente dependiendo de la persona, el momento, la situación, el contexto, su pasado, sus experiencias, sus interpretaciones, sus resultados….
La técnica que se utiliza es la entrevista, donde el counselor o orientador intenta favorecer la comprensión del problema o conflicto, facilitar cambios y resoluciones, así como abrir un camino al desarrollo personal de la persona.
Se vale de la comunicación verbal como eje fundamental de la tarea, aunque también integra otros recursos como técnicas corporales, dramatización…que se incorporan a la medida de las necesidades de la persona que necesita la ayuda.
Para crear un clima apropiado entre la persona que orienta y el orientado, debemos de tener en cuenta una serie de actitudes que nos ayuden a realizar adecuadamente nuestro trabajo:
Escucha activa o espejo: Escuchamos devolviendo la imagen de lo que nos están diciendo; a veces aportando más información, expresando lo que nos está queriendo decir y que nos es capaz de expresar, etc.
Aceptación: A veces estamos con una actitud más de juicio que de aceptación, y esto no se puede dar para que se desarrolle favorablemente la relación. Debemos aceptar a la otra persona y que ésta se sienta valorada.
Comprensión: Para comprender se necesita empatía, es decir, abrirse al otro. Es muy importante comprender a la otra persona, ya que nos podemos quedar en simples apariencias de la existencia y no profundizar en el problema mismo.
Sinceridad: Es esencial la sinceridad y autenticidad del orientador, ya que sin ellas no podríamos ayudar.
Para finalizar os dejo esta escena de la película “El indomable Will Hunting”, en la que podemos observar un ejemplo de modelo de orientación de counselling.
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