Hoy al ver
algunas de las entrevistas en clase me ha parecido bastante curioso que a la
gente le parezca que una mesa en el medio entre orientador y orientado sea un impedimento a la hora de crear el
vínculo afectivo que es necesario que se dé para que se cree una buena relación
de ayuda.
Nunca he estado
en esa situación como profesional, aparte de la imitación de la entrevista que hemos realizado, pero en
cualquier situación en la que me he podido encontrar con un profesional en un
despacho desde el otro lado de la mesa me da seguridad, hace que me sienta
protegida, menos intimidada al tener mi espacio. Me transmite
calma y como un apoyo, a la vez que relajación.
Puedes apoyarte
o no, pero tus piernas están protegidas y esto calma los nervios.
En cuando a los
roles, puede ser que se marquen más, pero de todos modos siguen estando implícitos
los papeles de orientador y orientado, y de algún modo deben de estar claros, por
lo que no veo que sea ningún impedimento tenerla. Creo que somos profesionales,
y dependiendo del caso que nos encontremos actuaremos de una forma u otra con
diferentes contextos para tratar la situación.
Yo cuando me
siento protegida, doy más de mí; si me hicieran una entrevista y no sintiera de
alguna manera esa protección o estuvieran todo el tiempo el a mi lado, creo que
sólo tendría ganas de terminarla cuanto antes, aunque en el fondo esto no
debería ser así, ya que todos somos iguales y nos tendrían que afectar cosas
como esas que no tienen mucha importancia, pero hay personas que tienen una
personalidad que se pueden sentir incómodas con estas cosas.


No hay comentarios:
Publicar un comentario